2025: Un año distinto para cada corazón
Un año más se despide. Como todos los anteriores, llega a su fin, pero su rastro en nosotros es único. Hoy, mientras el sol de 2025 comienza a ponerse, el mundo se divide en realidades tan distintas como los latidos de cada corazón.
Están aquellos que terminan con la satisfacción del deber cumplido. Personas que hoy celebran objetivos logrados, retos superados y nuevos caminos recorridos. Para algunos, este fue el año del amor, de traer vida a este mundo, de la unión familiar y de esos abrazos que reconstruyen el alma. Lograron marcar cada ítem de esa lista que escribieron con ilusión hace doce meses. Me alegra profundamente por ellos: fue un buen año y merecen cada gramo de su felicidad. ¡Felicitaciones de todo corazón!
Pero otros cierran este 2025 con el alma suspendida en el aire. Para ellos, la familia ya no está completa; un ser amado ahora los acompaña desde un plano distinto, y su ausencia se siente como un frío punzante que cala los huesos. Quizá la enfermedad tocó a su puerta, trayendo consigo un dolor físico y emocional agotador. Tal vez hubo escasez, de alimento, de salud o de afecto, o las deudas para sobrevivir (o para intentar vivir como deseaban) sobrepasaron lo manejable, robándoles la paz. Puede que el trabajo se haya perdido, que una relación se haya roto o que, simplemente, sientan que su luz ya no brilla como antes sin entender muy bien por qué. Lo sé: no fue el mejor año, y los acompaño en ese silencio.
Hay también quienes habitan el punto medio. Personas cuyo 2025 fue un constante “50/50”. Lograron grandes cosas, pero otras quedaron pendientes. Persiguieron sueños, pero el precio fue mantener lejos lo que más amaban. Cumplieron metas, pero les tocó celebrar los triunfos en soledad. Tienen salud y recursos, pero sienten que el dinero solo se acumula sin un propósito compartido. Para ellos, la vida ha tenido mucho sabor, pero les ha resultado extrañamente insípida. Terminan el año con la esperanza callada de que el próximo sea, al fin, un poco mejor.
Y están también los que agradecen el proceso. Aquellos que vivieron el año como una montaña rusa, pero llegan a este 31 con la frente en alto, aunque sea con raspones y moretones. Son quienes ven en estos meses una mezcla de altibajos, luchas, éxitos y fracasos. Personas que abrazan las penas que pesan, que aprendieron a reírse de sí mismos para apaciguar las tormentas y que, aunque cayeron por momentos, se apoyaron en el amor para levantarse. Tienen claro que este año fue un eslabón necesario en su evolución y lo aceptan tal cual fue, agradeciendo que, pese a todo, no hubo pérdida de seres queridos y que la salud física se mantiene en pie.
Después de mirar este panorama, quiero decir algo importante: hoy, más que nunca, necesitamos empatía.
Aunque el calendario marque un nuevo comienzo, la realidad es que no es un “feliz año nuevo” para todos. No todos tienen motivos para la fiesta. Hoy debemos ser sensibles al hecho de que no sabemos cómo fue el año del otro, ni cuánto le pesan sus cargas. No sabemos si su risa es auténtica o si es un escudo para que no se visibilice el dolor. Abracemos sin juzgar, acompañemos sin preguntar y demos lo mejor de nuestro corazón a quien tenemos al lado. En ocasiones, la sola presencia acompaña mejor que las palabras.
Gracias, 2025, por el regalo de la vida. Recordemos que la realidad no es como nos gustaría que fuera, ni como “debería” ser, y mucho menos como la imaginamos: la realidad es como es, sin más. Quizá no todo esté como deseamos y no siempre podamos controlar lo que sucede, pero el 2026 se presenta como un libro en blanco. En sus páginas, cada uno tendrá la oportunidad de trazar nuevos rumbos para encontrar aquello que su corazón necesita, lo que su alma anhela y lo que su mente aún se atreve a ilusionar y a soñar.
Independientemente de las circunstancias, cada día es un regalo nuevo. Depende de nosotros cómo decidamos usarlo.
Adiós, 2025.
Bienvenido, 2026.
Que el 2026 nos encuentre más humanos, más empáticos y un poco más valientes para vivir.
Gracias por leerme, tu presencia en este espacio es muy valiosa para mí.
Puedes leer más de mis escritos aquí. https://bitacoradeinstantes.com/category/instantes/


La reflexión me encanto 🥰🥰🥰