El dolor de tu partida
Sí, sentí miedo,
tanto que mis manos temblaban.
Mi corazón casi salía de mi pecho;
mis palmas sudaban,
un frío helado me recorría.
El dolor de tu partida Leer más »
Sí, sentí miedo,
tanto que mis manos temblaban.
Mi corazón casi salía de mi pecho;
mis palmas sudaban,
un frío helado me recorría.
El dolor de tu partida Leer más »
¿Cómo abrazarte en la distancia?
¿Cómo hablarte en el silencio?
¿Cómo no añorarte si estás lejos?
¿Cómo besarte si no te tengo?
Un año más se despide. Como todos los anteriores, llega a su fin, pero su rastro en nosotros es único. Hoy, mientras el sol de 2025 comienza a ponerse, el mundo se divide en realidades tan distintas como los latidos de cada corazón.
2025: Un año distinto para cada corazón Leer más »
Hoy, en las vísperas… Hoy, 30 de diciembre, toca sentarse a reflexionar sobre lo que fue y el porqué de cada paso. Hacemos balance de lo relevante: aquello que nos marcó, lo que nos arrancó una sonrisa y lo que nos dejó lecciones escritas con lágrimas. Abrazamos lo que fue y miramos con anhelo lo
Hoy, en las vísperas… Leer más »
El tren correcto se siente como un alivio, no como una batalla. Si tienes que forzar la puerta o ir de pie en el pasillo, no es tu viaje. Tu verdadera ruta te ofrecerá un asiento junto a la ventana y te permitirá disfrutar del paisaje, incluso en la oscuridad. Permítete esa paz. Recuerda: algunos trenes no efectúan parada en tu vida, solo pasan como una estrella fugaz, pero el tren indicado reducirá su velocidad y parará justo frente a ti.
El valor real de las cosas y las personas no está en su ausencia, sino en la conciencia de su presencia.
Hoy tenemos la oportunidad de romper ese piloto automático. Dejar de esperar la tormenta para darnos cuenta de lo que poseemos. El tesoro no es el recuerdo, es este instante, esta conexión y el «te quiero» que podemos decir ahora.
El valor de lo que está Leer más »
En mis sueños te beso,
en mis pensamientos te acaricio,
en mi silencio te hablo,
en la distancia te abrazo,
en mis noches y días te extraño,
y en mi vida te amo.
A veces no necesitamos grandes aventuras para sentirnos vivos, solo abrir los ojos a lo simple, a lo normal, a lo que pasa cada día frente a nosotros.
Escribo esto como un recordatorio para mí misma: la vida no siempre grita, a veces susurra. Y si no prestamos atención, nos perdemos esos pequeños instantes que podrían habernos hecho sonreír.
Entre vivir y mirar la vida pasar Leer más »
¿Que si te amo?
Me interrogas, ¿verdad?
Me duele el pecho al confesarte
y, sinceramente, decirte: ¡ya no!
Desde hace tiempo esa palabra
carece de sentido para mí.
Es ya tan solo un «te quiero»,
o un simple «te adoro»,
sencillamente un vocablo vacío.