Más allá del amor
¿Que si te amo?
Me interrogas, ¿verdad?
Me duele el pecho al confesarte
y, sinceramente, decirte: ¡ya no!
Desde hace tiempo esa palabra
carece de sentido para mí.
Es ya tan solo un «te quiero»,
o un simple «te adoro»,
sencillamente un vocablo vacío.






